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  ANESTESIA  
 

La eficacia demostrada en el control del dolor postoperatorio y el incremento de las cirugías que se llevan a cabo en forma ambulatoria, ha aumentado en forma considerable el interés en la Anestesia Regional, tanto por parte de los cirujanos como de los pacientes,
ya que permiten realizar en forma segura un número muy importante de procedimientos quirúrgicos, con excelente control del dolor postoperatorio y mínimos efectos adversos no deseados como somnoliencia, náuseas y vómitos.

Bloqueo de Tobillo. El mismo consiste es una técnica anestésica sencilla, eficaz y segura, capaz de proveer anestesia quirúrgica y analgesia postoperatoria para una amplia gama de cirugías que se realizan en el pie como: hallux valgus uni y bilateral, dedos en martillo, reparaciones en tendones y nervios, fracturas, artrodesis, etc. Se practican a nivel del tobillo 3 ó 4 infiltraciones con anestésico local, de modo de interrumpir la conducción nerviosa que transmite la sensibilidad al pie a través de los nervios que lo inervan: el nervio tibial posterior, el nervio tibial anterior, el nervio músculocutáneo y el nervio safeno externo, todos ellos ramas terminales del nervio ciático y el nervio safeno interno rama terminal del nervio femoral.

Los pacientes son conectados previamente, y en forma incruenta, a una serie de monitores para controlar el ritmo y la frecuencia cardíaca, la saturación de oxígeno de la sangre y la presión arterial sanguínea. A continuación se coloca una vía venosa a través de la cual los pacientes reciben una medicación sedante, de modo de ayudarlos en la contención de la ansiedad que la situación puede provocar y obtener de ellos la máxima colaboración para llevar a cabo el procedimiento.

Las infiltraciones se llevan a cabo con agujas de bajo calibre (finas) de modo que las punciones sean absolutamente tolerables, sólo se percibe una sensación de "ardor" durante el ingreso de la solución anestésica local. Una vez instalado el bloqueo anestésico y comprobado la eficacia del mismo, el paciente puede continuar recibiendo medicación sedante durante la cirugía de modo de que el tránsito a lo largo de la misma se desarrolle en un clima de absoluta tranquilidad.

El control del dolor postoperatorio con esta técnica anestésica es sumamente eficaz. El bloqueo anestésico puede durar entre 12-18horas, y una vez finalizado, el dolor es adecuadamente controlado con analgésicos comunes (antiinflamatorios) y sólo un 20% de los pacientes requieren un rescate con una medicación diferente.Las complicaciones que devienen por este tipo de bloqueo anestésico son mínimas y muy poco frecuentes, podemos mencionar como la más frecuente, la persistencia de parestesias (hormigueos), las cuales habitualmente desaparecen totalmente en un período de 4-8 semanas.

Bloqueo Poplíteo. Cuando las cirugías se realizan a nivel del tobillo o de la pierna, por ejemplo: artroscopías, reparaciones ligamentarias, fracturas, artrodesis, etc, la localización de la estructura nerviosa a bloquear, en este caso el nervio ciático, es más profunda que a nivel del pie.
El mismo se lleva a cabo en el hueco poplíteo, un área triangular ubicada detrás de la rodilla en el tercio inferior del muslo.

La identificación del nervio ciático puede realizarse por dos métodos diferentes: la neuroestimulación o la ecografía. La primera consiste en la introducción de una aguja (previa anestesia local de la piel) conectada a un dispositivo neuroestimulador que envía impulsos eléctricos. Estos no son percibidos por el paciente, pero sí por el nervio cuando los mismos se aproximan a él, en ese momento, se produce una respuesta motora que se traduce en un movimiento involuntario del pie. Ese movimiento advierte al anestesiólogo de la proximidad de la aguja al nervio, y en ese momento se realiza la infiltración de la solución anestésica local. La ecografía permite observar en tiempo real el avance de la aguja hacia la estructura nerviosa a bloquear. Este bloqueo puede utilizarse como técnica anestésica–analgésica, o bien para analgesia postoperatoria prolongada, asociada a la anestesia general o peridural-raquídea. Es una técnica anestésica segura y con bajo índice de complicaciones postoperatorias.

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