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  FRACTURA DE CALCANEO  
 

El calcáneo es un hueso correspondiente al tarso, cuya función consiste en soportar el peso del cuerpo y gracias a las articulaciones de las que forma parte, permite adaptar la marcha en terrenos irregulares. Las fracturas del calcáneo corresponden al 60% de las lesiones del tarso, y al 2% de las fracturas en general. Suelen producirse por mecanismos de alta energía, como accidentes de tránsito y caídas de altura (más de 2,5 mts.); por lo que con frecuencia están asociadas a otras fracturas: columna lumbar, rodilla, calcáneo contralateral; y severo compromiso de partes blandas. Son más frecuentes en hombres entre 30 y 50 años.
Es fundamental el conocimiento de su anatomía, ya que forma parte de importantes articulaciones y presta inserción a varias estructuras musculotendinosas: en su parte posterior se inserta el tendón de Aquiles y la fascia plantar junto con a la almohadilla grasa plantar del talón, en una ubicación más inferior; por su cara lateral transcurren los tendones de los músculos peróneo lateral largo y corto; por el lado medial presenta un surco para el flexor largo del dedo gordo. Se articula con el astrágalo (articulación subastragalina) y con el hueso cuboides a nivel del mediopie.

Clasificación:
Para considerar la gravedad de la fractura, es importante saber si compromete la superficie articular; de modo que se pueden dividir en 2 grupos:
-Fracturas Extraarticulares: relacionada con la osteoporosis, pueden comprometer la tuberosidad anterior o posterior (asociadas a la avulsión del tendón de Aquiles).
-Fracturas Intraarticulares: son las de mayor gravedad y suelen ser quirúrgicas de acuerdo a la cantidad de fragmentos y al grado de desplazamiento.

Sintomatología:
Podemos observar: inflamación del talón que puede extenderse al resto del pie y tobillo, dolor localizado; hematoma plantar, incapacidad de cargar peso sobre el pie o de caminar.
El diagnóstico será clínico, radiográfico y con tomografía que permitirá determinar el compromiso de la articulación. Con estos datos se podrá decidir el tratamiento.
Tratamiento:
La elección del tratamiento dependerá de: edad del paciente, estado general, estado de piel y estructuras musculotendinosas, tipo de fractura y compromiso de articulaciones vecinas.
En el caso que la fractura no se encuentre desplazada (mantenga su estructura anatómica) y no comprometa la articulación, puede realizarse un tratamiento no quirúrgico usando una bota de yeso o Walker sin apoyar durante 6-8 semanas.
En el resto de los tipos de fractura de calcáneo (desplazadas, intraarticulares, expuestas) es necesario el tratamiento quirúrgico, sobre todo para evitar secuelas. Las opciones terapéuticas consisten en la reducción abierta y fijación interna (osteosíntesis), utilizando solo tornillos, placas o ambos; incluyendo en determinados casos el aporte de injerto para recuperar la forma normal del hueso.
Los cuidados postoperatorios consisten en colocar el talón en reposo absoluto y elevado durante 2-3 semanas para permitir la disminución del edema, posteriormente es fundamental comenzar con movilidad del tobillo y del pie sin cargar peso por 6 a 12 semanas.

Complicaciones:
Pueden producirse en etapas tempranas, dificultando el tratamiento y recuperación y/o en forma tardía como secuelas: consolidación viciosa, rigidez, desarrollo temprano de artrosis, deformidades óseas que dificultan el calzado, infección.

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